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El plagio de textiles y la propiedad intelectual de la industria de la moda

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septiembre 27 2021

Por mucho tiempo no había quedado claro si las prendas de ropa y otros elementos de la moda eran consideradas obras originales o creaciones dirigidas a satisfacer la necesidad básica de vestimenta; sin embargo, poco a poco se va aclarando la situación de esta industria en cuanto a propiedad intelectual.

De acuerdo con el Índice transparencia de la moda en México 2020, la industria de la moda contribuye aproximadamente con el 2.4% del PIB del sector manufacturero nacional, esto equivale a más de 73 mil millones de pesos. No cabe duda de que este sector tiene un gran valor, pero muchas veces no se contempla el capital intelectual que conlleva la creación y comercialización de los productos.

Por eso es primordial que las empresas, sobre todos las pequeñas y medianas, reconozcan el valor de sus activos intangibles y los protejan bajo la ley de la propiedad intelectual, algunos instrumentos que otorga para su resguardo son:

Registro de marca

Este es uno de los elementos principales para la protección de cualquier empresa, sin importar a qué sector pertenece, no obstante, dentro de la industria de la moda este proceso tiene aún más relevancia, ya que el valor de una marca puede aumentar y cotizarse.

Protección de los diseños industriales

Esta es una de las herramientas legales más utilizadas en la industria de la moda, al registrar sus diseños lo creadores evitan que otros exploten sus aspectos estéticos u ornamentales más originales, que pueden ser características tridimensionales como la forma de una bolsa, o bidimensional como el estampado.

Muchas veces las compañías no registran sus diseños bajo la excusa de que las piezas tienen un ciclo de vida corto debido a que cambian cada temporada; sin embargo, registrar el diseño impedirá que otros lo copien.

Registro de pantentes

Aunque esta herramienta legal podría parecer muy alejada de la industria de la moda, las innovaciones tecnológicas en el sector pueden darle a las empresas grandes ventajas competitivas; por ejemplo, hay compañías que hoy en día cuentan con superioridad técnica.

Una de ellas es Ecoalf, una marca de moda sustentable fundada en 2009 cuyo diferenciador es utilizar como materia prima desechos reciclados; por ejemplo, el poliéster para confeccionar sus prendas está hecho de filamentos elaborados al 100% con botellas de PET recogidas de los mares.

Casos de plagio de textiles en México

En el caso de la moda en nuestro país, muchos diseños típicos de las comunidades indígenas han sufrido de plagio por grandes marcas internacionales.

  • En enero, Zimmermann, la marca australiana de trajes de baño, presentó su colección Resort Swim 2021, la cual tenía el diseño e iconografía correspondiente a las poblaciones mazatecas de Oaxaca. El Instituto Oaxaqueño de las Artesanías denunció el hecho y solicitó a la compañía reconocer el trabajo artesanal de los pueblos originarios de México.
  • En octubre de 2020, los senadores Susana Harp y Casimiro Méndez acusaron a la diseñadora francesa Isabel Marant de plagiar el diseño de gabanes originarios del municipio de Charapan, en Michoacán. Esta fue la segunda denuncia contra la diseñadora por parte de las autoridades mexicanas.
  • En 2019, la diseñadora Carolina Herrera y su colega Wes Gordon, fueron acusados de plagio por utilizar los patrones de los bordados de la comunidad de Tenango de Doria, Hidalgo. La Secretaría de Cultura envió una carta de reclamación a los diseñadores solicitando una expicación publica y aclarar si las comunidades indígenas serían beneficiadas con las ventas de la colección.

Ante estos hechos, el Senado ha denunciado la urgencia de llevar a cabo acciones que eviten el uso, aprovechamiento, comercialización, explotación, industrialización o apropiación, sin consentimiento, de las obras de arte popular y artesanal de las culturas populares.

Recientemente el Congreso del Estado de Oaxaca aprobó una reforma Constitucional para reforzar la protección de la propiedad intelectual cultural colectiva de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, y castigar acciones como su saqueo y plagio.

Además, el el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) se han unido para apoyar a los artesanos mexicanos y facilitar el registro de sus marcas.

En De Hoyos Koloffon® reconocemos el valor intangible en la industria de la moda, por eso, como despacho de propiedad intelectual, te ayudaremos a saber cuáles son las distintas herramientas para proteger tu marca.

¡Acércate a nosotros!